La Cordillera Cantábrica, al llegar a Lugo, se derrama en una serie de sierras, como un muro natural que es necesario salvar para pasar a la ondulante orografía gallega.
Al Norte de Pedrafita Do Cebreiro, principal acceso abierto ya por los romanos y sacralizado a partir del siglo. IX por el Camino de Santiago, se alza la Sierra de Ancares.
La orientación de sus valles nos brinda bellos parajes con una inagotable variedad de flora y fauna.
Esta articular situación, permite que llegue hasta nuestros días una idiosincrasia etnológica y antropológica única.
Las nuevas vías de comunicación, han facilitado el acceso a estas áreas de ocio al visitante, independientemente de su procedencia.